Proyecto I+D+i
WITCH-CRAFT en agricultura: aplicación de la AIoT para un cultivo más competitito y saludable (WITCH)
Responsable: Alejandro Linares Barranco / José María García Rodríguez
Tipo de Proyecto/Ayuda: EIDIA 2021-2027 - Línea 2. Proyectos de investigación aplicada y desarrollo experimental
Referencia: DGP_PIDI_2024_00918
Fecha de Inicio: 20-04-2026
Fecha de Finalización: 20-04-2029
Empresa/Organismo financiador/es:
- Junta de Andalucía: Consejería de Universidad, Investigación e Innovación
Equipo:
- Equipo de Investigación:
- Claudio Antonio Amaya Rodríguez
- José Javier Berrocal Olmeda
- Elena Cerezuela Escudero
- Margarita Cruz Risco
- Irene Bedilia Estrada Torres
- José Manuel García Alonso
- Francisco de Asís Gómez Rodríguez
- Ángel Francisco Jiménez Fernández
- Octavio Martín Díaz
- Juan Manuel Murillo Rodríguez
- Carlos Müller Cejás
- David Orellana Martín
- Manuel Resinas Arias de Reyna
- José Antonio Ríos Navarro
- Equipo de Trabajo:
- José Antonio Andreu Guzmán
- Matthew Bwye Lera
- Daniel Casanueva Morato
- Dagnier Antonio Curra Sosa
- Santiago Díaz Romero
- María Elena Molino Peña
- Juan Manuel Montes Sánchez
- Tomás Muñoz González
- Antonio Manuel Pérez Peña
- David Ragel Díaz-Jara
- Manuel Rivas Pérez
- Pablo Sánchez Cuevas
Resumen del proyecto:
WITCH (Aplicación de la AIoT para un Cultivo más Competitivo y Saludable) es un innovador proyecto liderado por la Universidad de Sevilla (Unidad de Excelencia SCORE) que busca revolucionar el sector agrotecnológico. Su misión es clara: diseñar un sistema de monitorización inteligente y de bajo coste que ayude a los agricultores a aumentar la producción, reducir riesgos (como plagas) y minimizar el consumo de recursos clave como agua, abonos y energía. El proyecto cuenta con la cofinanciación de la Unión Europea, el Gobierno de España y la Junta de Andalucía.
La iniciativa fusiona el Internet de las Cosas (IoT) y la Inteligencia Artificial (IA) para crear dispositivos "AIoT". Tradicionalmente, los sensores en el campo envían todos sus datos a la nube para ser procesados, lo que consume mucha energía y ancho de banda. WITCH cambia las reglas del juego utilizando Edge-Computing y procesadores neuromórficos (inspirados en el cerebro humano) de muy bajo consumo. Esto permite que la IA procese la información directamente en la propia planta, en tiempo real, alargando la vida útil de las baterías de los sensores hasta 5 años (o más, con pequeños paneles solares).
Los beneficios clave son: la optimización de recursos, mediante un riego y una fertilización precisos, adaptados a cada zona de la plantación; una respuesta temprana, gracias a la detección de plagas o estrés hídrico de forma inmediata por el procesamiento in-situ; la sostenibilidad, por la reducción drástica del impacto medioambiental al evitar el uso excesivo de químicos y agua; y costes reducidos, ya que utiliza equipamiento asequible y energéticamente autónomo diseñado para funcionar años sin mantenimiento humano.